El ocaso de una vida

Temporada de Cine Arte
Ciclo Billy Wilder
El ocaso de una vida

Lunes 17 de julio a las 18 horas

El ocaso de una vida (Sunset Boulevard) 

1950 110 minutos

Dirección: Billy Wilder. Producción: Charles Brackett. Guion: Charles Brackett, Billy Wilder, D. M. Marshman Jr. Música: Franz Waxman. Fotografía: John F. Seitz. 

Protagonistas: William Holden, Gloria Swanson, Erich Von Stroheim, Nancy Olson.

 

Una película desoladora, cruel, en la que el humor siempre presente en la obra de este autor queda descartado o, cuando aparece, lo hace acompañado de la amargura. Ficción y realidad (son numerosos los cameos, algunos crueles como el de Buster Keaton, H B Warner –el Jesús de C.B. DeMille–, otros irónicos como el del director Cecil B. DeMille o el de la chimentera Hedda Hooper) se dan aquí la mano para mostrarnos la historia de una antigua estrella del cine muda recluida en su anacrónica mansión y olvidada por ese público fiel que algún día la idolatró. A esa mansión llega un guionista perseguido por sus acreedores que comenzará a establecer una relación vampírica (será primero el guionista de Salomé, el comeback con el que quiere retornar la diva; pero acabará convertido en gigoló en un ciudad donde los sueños se mueven por dinero). Este argumento servirá para que Wilder y Brackett ( todo un hallazgo que la película sea narrada por un muerto) pasen revista con todo lujo de detalles y sin ahorrar en crueldades la naturaleza de esta industria de los sueños, que hace vivir a sus protagonistas en pos de una demanda siempre perpetua de carne fresca, auténticas pesadillas.

Como no podía ser de otra forma en las películas del maestro, los diálogos sublimes, de esos que te quedan grabados en la memoria (“Yo soy grande, es el cine el que se hizo pequeño”; “No hay nada trágico en tener 50 años; a no ser que intente tener 25”; “Sr. De Mille, estoy lista para mi primer plano”). El cuidado de la imagen en el filme por parte de Wilder fue extremo, la secuencia de la piscina, la del rodaje de Sansón y Dalila con ese foco que la ilumina, o la secuencia final de la bajada de escaleras memorable, quizá por tratar de acercarse a las espléndidas estrellas del cine mudo que tan certeramente retrata.

La extraordinaria Gloria Swanson que dota a su gestualidad exagerada ese deje de locura en la que terminará su caída (maravillosa la secuencia en la que imita a Chaplin, o el primer plano final, con esa mirada que congela la sangre). El célebre cineasta del período mudo Erich Von Stroheim, aquí como criado y antiguo director (las imágenes que pasan para mostrar el esplendor de aquellos son de La Reina Kelly), en una actuación contenida, sobria, pero profundamente humana. Para terminar el triángulo William Holden, que borda a la perfección su figura cínica que no se redimirá con la historia de ilusión y amor que sostiene con Betty Shaefer (Nancy Olson) .

En el momento de su estreno, El ocaso de una vida recibió grandes elogios de la crítica. Fue nominada a once Premios Óscar, aunque ganó solamente tres (guion adaptado, música y dirección artística). Hoy día es considerada un clásico, y a menudo se la cita como una de las obras más relevantes del cine estadounidense. En 1989 fue incluida en la primera selección de películas estadounidenses consideradas dignas de ser preservadas por el National Film Registry. En la lista del American Film Institute de las 100 mejores películas del cine de los Estados Unidos, hecha pública en 1998, figuraba en el duodécimo puesto.

Localidades a $100 y cupo para Socio Espectacular.
Fecha/s: 
Lunes, 17 Julio, 2017 - 18:00
Lugar: 
Auditorio Nelly Goitiño, sala Héctor Tosar