Pacto de sangre

Temporada de Cine Arte
Ciclo Billy Wilder
Pacto de sangre

 

Lunes 10 de julio a las 18 horas

Pacto de sangre (Double indemnity)

1944, 107 minutos.

Dirección: Billy Wilder. Producción: Buddy G. DeSylva, Joseph Sistrom. Guion: Billy Wilder, Raymond Chandler, basado en obra de James M. Cain. Música: Miklós Rózsa. Fotografía: John F. Seitz. Montaje: Doane Harrison.

Protagonistas: Fred MacMurray, Barbara Stanwyck, Edward G. Robinson.

 

Narra la historia de Walter Neff (Fred MacMurray), vendedor de seguros, de 35 años, soltero, reservado y débil de carácter. Al visitar a un cliente, el Sr. Dietrichson, para renovar la póliza del seguro de sus coches, conoce a su esposa, Phyllis Nirdlinger (Barbara Stanwyck), sensual, atractiva y seductora, que despierta en él gran interés. Al amparo de este suceso, ella trata de seducirlo para convertirlo en cómplice de un plan que los conducirá a la perdición.

La película enfrenta a un hombre honrado, pero débil, con una mujer fuerte, sin escrúpulos, que aprovecha su atractivo personal para engañarlo, manipularlo y utilizarlo despiadadamente. Es destacable la sordidez de la historia, centrada en la ejecución de un crimen con premeditación, frialdad, desprecio por la vida humana, codicia y alevosía. Barbara Stanwyck interpreta la figura de una de las más pérfidas mujeres fatales del cine. Entre los dos personajes se establece una insana relación de amor y odio, dominio y sumisión, atracción y repulsión, que se ve corroída por las sospechas cruzadas de infidelidad, de Neff con Lola Dietrichson (Joan Hearther) y de Phyllis con Nino Zachetti (Byron Barr). Se añaden las sospechas de crímenes pasados, de planes de nuevos crímenes y la aparición de deseos mutuos de venganza. El investigador Barton Keyes (Edward G. Robinson), mientras avanza en su investigación implacable, hace que salga a la superficie un mundo escalofriante de bajas pasiones. La obra está narrada en forma de confesión, relata los hechos en flashback. El espectador queda con la sensación de que los verdaderos motivos que mueven el comportamiento perverso de los dos protagonistas no quedan explicados de modo justo y cabal. Posiblemente, de esta sensación se deriva uno de los atractivos más poderosos del film.

La música, de Miklós Rózsa, aporta intensidad, estridencias y disonancias, sumamente adecuadas. La fotografía, de John Seitz (Días sin huella, 1945) se inspira en obras del expresionismo alemán, crea ambientes oscuros y tenebrosos, de gran fuerza. La interpretación de Stanwyck es extraordinaria en el que posiblemente es el mejor papel de su carrera. Excelentes son las intervenciones de MacMurray y Edward G. Robinson. La dirección crea una de las obras culminantes del género negro. Película magistral que sitúa en la secuencia final una sobrecogedora confesión de amor entre dos hombres.

1944: 7 nominaciones al Oscar, incluyendo película, director, actriz y guion.

Localidades a $100 y cupo para Socio Espectacular.
Fecha/s: 
Lunes, 10 Julio, 2017 - 18:00
Lugar: 
Auditorio Nelly Goitiño, sala Héctor Tosar